Bueno, haciendo un exhaustivo viaje por las calles de Madrid solo les contaré de los mejores lugares donde comer, ¿ por qué?, porque me agrada demasiado comer.
Si gustan de ir de pronto a un bar a tomar algo por la tarde, bueno, al impregnarse de las tradiciones madrileñas, las invitación al bar, en Madrid, son invitaciones para comer jamón. Sí, todos los jamones que se puedan imaginar, en donde el más barato que encontrarán, es el más exclusivo en los supermercados que suelen traer productos de otros países, me refiero al jamón serrano.
¿Cuál es la recomendación?, El manjar de los manjares que cuesta 50 veces el valor del Serrano, es el jamón ibérico Belloto: cerdos criados solo con avellanas y frutos del bosque... woou, particular, tanto en el sabor como en el precio. A por cierto, les estaba hablando del museo del jamón.
¡Jolines, que curiosas costumbres!
En el restauran " La trainera" les recomendaré tanto por la textura gelatinosa como por el sabor exquisitos, que coman Percebes!, si no sabe que es, ni menos como comerlo. Bueno, se asimila como a la pata de algo. Busque una especie de separación, tuersalo hacia la derecha o izquierda si es surdo, saque la cáscara dura y cómalo. Ah! y no se olvide de los uñas crujiente!! es la mejor parte, rómpalas y disfrute.
Una imagen para ilustrar -->
"La Boquería", sin duda no se puede ir a Madrid sin ir a este mercado. Esta lleno de los mejores mariscos del mundo, ya que Madrid no tiene costas, importa los mejores ejemplares de todos los lugares del mundo, ahí usted encontrará restaurantes que le prepararán comida comprada en el mercado. Si quiere ir a un bocado seguro, las almejas navajas son una excelente elección, las sazonarán con ajo, perejil y aceite de oliva estos tíos.
Si aún tiene espacio para algo más en el estómago, me inclino porque visite " La Garduncha". Encontrará peces bebés frito (mmm... ) y el más fresco de los cesos de becerro que hay en el mercado, muestra de ello es que aún penden de su tronco encefálico ( xD), acompáñelo del trago típico, la Horchata.
Y si alguien le habla de Fernán Adria usted diga que no hay nada similar, un verdadero genio de la ciencia culinaria, y que lo visitó en el Buli, a todo esto, nadie le creerá a menos que diga que se tiene que ir porque dejó mal estacionado su Royce Royce en un espacio para discapacitados, por ejemplo.
Es una experiencia increíble, y me va a creer que esta degustación la puede obtener solo con un poco de "imaginación papila gustativa", más el agradable e ilustrador relato de Andrew Zimmer en Discovery travel and living, en su programa comidas exóticas.
Bon appetit tío!
Un clásico para viajar, Jet : Look what you've done

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